Letal

Camino por las calles
cuchillo en mano,
sin notarlo.

Con escalofriante meticulosidad
hago cortes precisos y profundos
a la más mínima provocación.

Letales son mis palabras,
mis pensamientos,
mis acciones.

Cada día, un nuevo intento.
relajo los dedos, suelto la daga
y doy media vuelta.

Cuando menos lo pienso
la tengo de nuevo
en el cuello de un extraño.

Suelto un suspiro,
una lágrima,
un voto.

Ya no más,
digo, mientras la fundo
en el fuego del perdón.