Dime
a mi hermanita menor
Dime quien te hizo daño niña,
dímelo porfavor.
Tus palabras cargan tal crudeza,
que mi lengua tiembla de indignación.
Dime quien se atrevió
a arrancarte esa inocencia
con sermones
de paciencia y responsabilidad.
Dime quien te dejó
esas terribles cicatrices,
aquellas que escucho
cuando ries.
O mejor no me digas quien se atrevio a tanto
que si les viera, les mataría.
Desaprobaría su indiferencia,
les miraría con asco.
Si hay algo que tengas que decirme,
dime que estas lejos,
de aquella brutalidad protegida.
Que tomas baños de sol,
que cierras los ojos tranquila.